Esta canción es la única de todo el disco que no está relacionada con un personaje de su carrera como actor, y que expresa, precisamente, la invisibilidad de la persona frente al personaje. En la composición del tema, ha participado David Otero y cuenta con la producción musical de Víctor Elías. Viene acompañado de un videolyric que reúne toda la iconografía que caracteriza gráficamente este proyecto musical.






